martes, 29 de mayo de 2012

Robo Hormiga en Supermercados


En México el robo hormiga representa una pérdida económica de mil millones de dólares al año para las tiendas de autoservicio y 60 por ciento de los delitos son cometidos por mujeres de 25 a 35 años, estudiantes, solteras y casadas, de clase media, que acuden a esos lugares en busca de tintes, desodorantes, cosméticos, ropa y diversos accesorios de belleza.


Ricardo Peralta, abogado penalista y director jurídico de la empresa Alto México, dedicada a llevar a cabo litigios de la red de tiendas de autoservicio por robos menores, precisó que los fines de quincena y a partir de las cuatro de la tarde es cuando se observa a dichas mujeres que van solas o en grupo, casi siempre con bebés, para robar ese tipo de productos.


Cuando son detenidas por la seguridad interna, aclaró Peralta, suelen pinchar al infante para que llore y se arme un alboroto donde ellas se ponen como víctimas.


“No roban por hambre, casi siempre por impulso, por reto, algunas llegan al extremo de usar faldas enormes para ponerse los productos entre las piernas”, detalló.


En entrevista, el abogado refirió que aunque hay gente que roba labiales de 13 pesos, por lo regular el monto de la suma que hurtan en un solo día asciende en recibo a 400 pesos, y lo lamentable es que cuando son descubiertas ofrecen pagar el monto total. Si las empresas afectadas se niegan negociar con el ladrón, entonces llegan al Ministerio Público donde las multas ascienden hasta 20 mil pesos que, en efecto, consiguen esa misma tarde.


Principal delito


“El robo hormiga es el principal delito que se comete en México, ocupa 90 por ciento de todos los actos criminales registrados, pero curiosamente es de los más impunes y menos castigados”, dijo el especialista, tras referir que el Código Penal establece hasta un año de prisión, pero con la garantía de salir hasta con 8 mil pesos en caso de ser primodelincuente, aunque la suma se eleva dependiendo de si hubo violencia y otros factores.


Para el también profesor de derecho de la UNAM, resulta un enigma por qué las mujeres de clase media son las que más roban, sobre todo, porque tienen soporte familiar o del esposo.


De los hurtos, 30 por ciento son hombres, casi siempre jóvenes impulsivos, que no miden consecuencias, aunque también se ha identificado bandas que entran, toman cinco o seis pantallas, aparatos Blueray, salen corriendo, sabiendo que hay dos guardias, y tienen a la puerta un carro de escapatoria. El 10 por ciento restante de los rateros son viejos o menores de edad.


Por ello, abundó, su empresa se ha dedicado a capacitar al personal de dichas tiendas de autoservicio, colocar letreros de advertencias a la vista de los consumidores de lo que implica un robo menor. Asimismo, crea conciencia entre la gente de que cambiar precios también es un delito.


Su bufete jurídico lleva los litigios bajos el esquema de “cero tolerancia”, es decir, se trata de que se aplique el Código Penal para que esa persona sepa que “no fue una travesura” lo que hizo, que puede pisar la cárcel como mínimo un año y la sanción económica logra llegar hasta los 20 mil pesos.


El DF, Estado de México, Veracruz, Jalisco y Nuevo León, aclaró, son las entidades que por su proporción poblacional registran el mayor número de robos hormiga, “estamos hablando de mil millones de dólares, alrededor de 14 mil millones de pesos que pueden emplearse en la generación de empleos, dignificación de los salarios, incluso en proyectos altruistas”, comentó Peralta.


Así se empieza


Las sentencias tan flexibles, opinó, propician que este tipo de delitos continúe y escale, “El Mochaorejas, por ejemplo, empezó robando autopartes, luego se vuelven distribuidores de drogas y secuestradores, y lo mismo sucedió con Pablo Escobar, inició robando en tiendas y luego llegó al narcotráfico en Colombia”.


Hay casos donde se raya en el cinismo. Un individuo que pidió comida gourmet, jamón serrano, del más caro; queso azul, pescado de cola, eligió hasta bebidas alcohólicas. Guardó todo en una chamarra de doble vista, y cuando llegó a la caja no se veía la mercancía, sólo llevaba un pan tostado. El monto de lo robado ascendía a 5 mil pesos. Y esta persona actualmente se encuentra en litigio, con la posibilidad de pasar un tiempo en la cárcel. “Estamos ante verdaderos profesionales del crimen”, dijo peralta.


Por ello, concluyó Peralta, es importante la iniciativa de la Asamblea Legislativa, en el caso de la Ciudad de México, ya que propone ubicar, como sucede con los infractores del alcoholímetro, en una zona que no sea la del reclusorio, sancionarlo y darle la oportunidad de reintegrarlo mediante trabajo comunitario.


Claves


Costo y juicios


► El robo hormiga es de los menos perseguidos en el país debido a que un juicio a la empresa afectada llegaría a costarle un mínimo de mil 500 pesos por meter la denuncia.


► Hay casos en que por la demora y los trámites de llevar un caso ante el Ministerio Público se invierten hasta 10 mil pesos, dijo el directivo de Alto México.


► La comida ocupa 10 por ciento de los casos. Cuando esto sucede se analiza a la persona, pues no criminalizan la pobreza si se demuestra que estaba desesperada por comer algo.


Fuente Milenio http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/01d491b951dc5336af0388c308c2972 

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